Una propuesta irresistible
A principios de noviembre recibí la propuesta de colaborar en el Aladina Xmas Weekend -el gran evento solidario de Navidad de la Fundación Aladina- impartiendo un taller de acuarela para niños con temática navideña. No dudé en responder que contaran conmigo. El taller consistiría en colorear un Christmas del misterio de Belén, verdadero protagonista de la Navidad, y llevaría por título: “Taller infantil de acuarela con Makaria”.
Los grandes acontecimientos no se improvisan
Preparé con cariño todo el material necesario, donado por una de las voluntarias de la Fundación Aladina con una generosidad entrañable. El Christmas tenía las siluetas de la felicitación de Navidad Makaria de este año. Además, contaría con la ayuda incondicional de dos amigas, Isabel y María. La semana previa al taller tuve noticia de que se apuntaría al taller la hija de una amiga muy querida, algo que me conmovió profundamente, pues la pequeña había atravesado una leucemia infantil hace cuatro años y, gracias a Dios, ya está completamente curada. Contar con su presencia en el taller me llenaba de emoción.

Un despliegue de ternura y generosidad
El día del taller, el domingo 1 de diciembre por la tarde, al cruzar las puertas del Eurobuilding, percibí todo un despliegue de ternura y generosidad. Música, rifas, talleres, conciertos, mercadillo… Todo con el fin de recaudar fondos “para que ningún niño enfermo ni familia pierda nunca la sonrisa ni las ganas de luchar”, objetivo de esta gran obra de Aladina, fundada por Paco Arango.
El taller fue un éxito, pues los niños se concentraron y disfrutaron coloreando con “lápices mágicos” (lápices acuarelables) las figuras de San José, la Virgen María y el Niño Jesús al estilo Makaria. Además, cada uno personalizó su felicitación escribiendo hermosas palabras en el interior del christmas. Una de las voluntarias me comentó lo impresionada que estaba de ver a los niños abstraídos en sus pinceladas: “En un mundo de vídeos, ¡volvamos a felicitar la Navidad en papel!”.
Reconozco que no tenía mucho conocimiento de la Fundación Aladina de la que, sin duda, quedé enamorada. Ojalá siga creciendo y llenando de sonrisas los rostros de los niños que, enfermos de cáncer, curan nuestra superficialidad y nuestro egoísmo.

Belleza y bondad de la mano
En Makaria apuesto por la creación de un mundo más bueno, más bello, en el que resplandezca la verdad. Iniciativas como esta son un estímulo y una fuente de inspiración en mi obra.
Si deseas conocer más sobre este evento, te invito a ver este vídeo en Instagram: Ver vídeo en Instagram.


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