Hace unos meses recibí la propuesta de colaboración artística con la marca de moda francesa Stella Forest. Tras varios encuentros en los que compartimos nuestros respectivos lenguajes —y descubrimos una afinidad muy natural— nace ahora una Colección Limitada Stella Forest x Makaria, compuesta por cuatro modelos de fuentes de cerámica ilustradas a partir de los diseños de la colección primavera–verano de la marca. Un diálogo entre pintura, artesanía y moda que da lugar a piezas únicas.

Para dar a conocer el proceso de colaboración, publico el texto de la entrevista que me hizo el equipo de Stella Forest en su visita al Taller Makaria el 14 de abril de 2026. 

¿Puedes presentarte? ¿Cómo te llamas (nombre artístico y nombre real) y cuál es tu profesión?

Mi nombre es Macarena Alarcó Álvarez-Romero y soy artista. Me dedico principalmente a la pintura y a la cerámica bajo el nombre “Makaria”, que es un término que viene del griego antiguo (Μακαρία) y quiere decir bienaventurada, dichosa, feliz, bendecida.

¿De dónde viene tu deseo de crear?

Mi deseo de crear está íntimamente vinculado a mi deseo de EXPRESAR, de traducir en un lenguaje visual propio lo que experimento.

¿Puedes explicarnos tu arte?

No sé si sabría explicar muy bien mi arte… Creo que se explica por sí mismo o, al menos, eso me gustaría. Lo que está claro es que de manera espontánea y no premeditada, mis pinturas me han ido llevando a mostrar una visión dignificadora de la mujer, una conexión con la inocencia de la infancia y la necesidad de introducir la belleza en la vida cotidiana a través de objetos que usamos o vemos en el día a día.

¿Cuál es tu fuente de inspiración?

Mi fuente de inspiración está, sin duda, en la belleza que hay en la realidad y en mis experiencias vitales. Pinto desde niña y siempre he podido cultivar mi sensibilidad artística: no solo a través de la pintura, sino también del baile (soy una apasionada del flamenco), la música, la literatura… En la adolescencia me incliné hacia el mundo de la moda (¡quería ser diseñadora!) y me fui especializando en la ilustración de figuras femeninas. Cuando conocí África, esas figuras adquirieron esos rasgos tan propios de lo que hoy es Makaria.

¿Cuál es tu proceso de creación?

La inspiración está siempre en ese encuentro entre el mundo exterior y mi mundo interior: todo lo que veo y lo que vivo resuena en mí de tal modo que tengo la necesidad de expresarlo “a mi manera”. Suelo escribir una idea o tomar un apunte rápido cuando veo una escena que me inspira. Después, con calma, la pinto, procurando ser fiel a esa vivencia interior, a mi estilo, sin querer ser otra persona.

Si es pintura sobre papel suelo emplear acuarelas, lápices, cera, collage… Si es pintura sobre lienzo empleo acrílico.

Cuando mi soporte es la loza, el proceso es más elaborado. Al principio modelaba yo mis propias piezas; sin embargo, como los encargos empezaros a crecer, tuve que delegar esta primera parte del proceso en alfareros de distintos pueblos de España, revitalizando así la artesanía y sus técnicas maravillosas que se transmiten de generación en generación. Ellos me hacen cada pieza, una a una, en su torno, hasta la primera cocción: lo que se conoce como “bizcocho” cerámico. En el taller yo pinto a mano esos “bizcochos”, que vienen a mí como lienzos blancos, los esmalto y los meto en el horno por segunda vez.

¿Qué te inspira de Stella Forest y cuál es la relación con tu arte?

La marca Stella Forest para mí es muy inspiradora. Cuando hace unos meses recibí la propuesta de una colaboración, no lo dudé. En los primeros encuentros hablamos mucho de “universos compartidos” y es una expresión muy apropiada. Cuando Christel diseña se inspira en mujeres concretas, sus historias, su vida de cada día. Y hace ropa para esas mujeres. Es un modo intuitivo de crear, espontáneo, natural, muy femenino.

Además, todas las experiencias de sus viajes -particularmente la India- enriquecen los diseños aportando tejidos y colores maravillosos. Su apuesta por lo artesanal en el proceso de elaboración de las piezas hace una oposición silenciosa a lo industrial en la que me veo completamente alineada. La dignidad de la mujer, las experiencias vitales, lugares que nos han marcado, lo artesanal, crear desde la intuición y no desde la reflexión… es el mismo lenguaje de Makaria.

¿Cómo se construyó el proceso creativo de esta colaboración, desde la inspiración en las piezas de Christel hasta su reinterpretación en tus dibujos y en las cerámicas?

El proceso de colaboración entre las dos marcas se ha ido construyendo en un diálogo sencillo y natural. Cuando recibí el dossier con vuestra colección primavera-verano, pensé en que podría dibujar mis figuras vestidas con esos diseños preciosos. Comencé haciendo unos primeros dibujos con acuarela, que sirvieron después para la camiseta, y luego ya los pinté sobre la cerámica. El resultado han sido estos cuatro modelos de bandejas en las que se unen arte, moda y vida cotidiana.

¿Qué representa Madrid para ti? ¿Qué te ha aportado Madrid como artista?

Madrid es una ciudad viva y llena de riqueza. Hay lugares emblemáticos y con un sabor único, como el Madrid de los Austrias o el Barrio de las Letras. Pero también está “mi” Madrid de cada día, el de mi barrio, que constituye más íntimamente esas coordenadas de “hogar” que todos necesitamos. De uno y de otro me nutro como artista. Por una lado están las exposiciones maravillosas del Prado, del Thyssen…; las flores del Botánico ahora en primavera; los paseos por el Retiro; las iglesias maravillosas del Madrid antiguo; mi muy querida plaza de Santa Ana… Pero también me inspiran los niños del parque de al lado de mi casa, la iglesia a la que voy cada día, la cafetería donde tomo el café a primera hora, los ancianos que caminan despacio por la acera del sol… No sé, todo ese Madrid de barrio me parece también muy inspirador.

Puedes ver el vídeo que recoge la colaboración aquí.